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Itziar Ziga: «Chicas, tomad la iniciativa sexual, decidid con quién queréis follar y proponedlo, por todos los siglos que llevan diciéndonos que debemos ser elegidas. Y violadas.»

Itziar Ziga es activista y periodista. Ha reflexionado sobre temas como el porno, el sexo o la prostitución en sus libros. Además, escribe de manera periódica en la revista de teoría de género Parole de Queer y forma parte de movimientos transfeministas.

Uno de los mandatos patriarcales es ser discretas: ni demasiado listas, ni demasiado tontas, ni demasiado guapas, ni demasiado feas, ni demasiado masculinas, ni demasiado femeninas. Tu defiendes la hiperfeminidad que además es una crítica frecuente de algunas feministas hacia el movimiento trans ¿Por qué molesta tanto?

A las mujeres se nos condenó a la hoguera y a la galera tan terrible e insistentemente, que consiguieron que empezáramos a reprimirnos a nosotras mismas. Les costó mucho esfuerzo, que conste. Mucha persecución, mucha detención por cualquier acción libre nuestra, mucha instigación a delatarnos unas a otras bajo el terror inquisitorial y a renunciar dolorosamente a la alegría entre vecinas, mucha tortura, mucho destierro, mucho abrasarnos vivas en la plaza pública para borrarnos de la historia. Para destruir la comunidad y dominar al pueblo, la iglesia y el estado nos robaron a las mujeres todo poder social y sexual, a sangre y fuego. Así nos quedamos, partidos en dos. De ahí viene el patriarcado y el binarismo de género que las feministas nos empecinamos en revertir. Y vaya si lo estamos haciendo. La homogeneidad, el qué dirán, el control horizontal, el estigma puta, el estigma maricón y la moderación, nos vienen de ahí. ¡Cómo para ser discretas!

Para ti la “leyenda urbana” de que “en el pais vasco no se folla” es consecuencia de la influencia del cristianismo en la población vasca. ¿Crees que detrás de ese negarse a follar pueda haber también una conquista feminista? (como nos demuestran sloganes como: “no es no” o movimientos como el Me too). Al fin y al cabo esta leyenda ha sido creada y popularizada, como sugieres en tu libro, por hombres (Lendakaris muertos, Vaya semanita).

Sigo creyendo que follar es mejor que no follar.

¿Crees que socializarse en cuadrillas puede haber influido en la falta de sexo o en la práctica de un sexo más endogámico?

Odio la cuadrilla, así, en bloque. Si las amistades son la familia elegida, la cuadrilla es justo lo contrario: te han tocado los colegas que te ha tocado, es indisoluble y hay todo un calendario de fiestas de guardar que cumplir religiosamente en grupo. Dentro, como en la familia tradicional, se cuecen un millón de intrigas, envidias, abusos, conspiraciones, deslealtades y tonterías que jamás se encaran abiertamente ni se resuelven. Como son conjuntos humanos que se fundaron por mera proximidad vecinal y que se mantienen hasta que la muerte les separe, las conversaciones o lo que sea que mantienen suelen resultar incomprensibles e insustanciales hasta para el resto de cuadrillas. Los vínculos humanos no tienen por qué ser así, hay otras formas de socializarse basadas en afinidades y pasiones compartidas cuyo sentido no es la perdurabilidad, que cambian a lo largo del tiempo, como todo en la vida. Pasa como con las relaciones de pareja, envilecidas por un adoctrinamiento romántico que es el pegamento mágico del patriarcado y sin el que a las mujeres nos costaría infinitamente menos mandar a la mierda a quien nos daña mientras dice querernos. Cada vez que escucho que el amor es para siempre o que cuanto más años lleva una pareja junta, más triste es la ruptura, tiemblo. Qué horror, ¿no? Cuando dos humanas nos cruzamos en la vida, nos detenemos un ratico, el que sea, porque se produce una conexión potente, un diálogo verbal o no, sexual o no, fructífero, único, prometedor siempre, que no se sabe hacía donde irá, sucede algo precioso. Nos han inculcado el miedo al otro para que no nos rebelemos juntas contra el superior jerárquico y la mejor manera de vencerlo es abriéndose al mundo. Y también hay muchas gentes vascas que mantienen sus cuadrillas pero no en términos de exclusividad, que conocen y se relacionan con más gente, que disfrutan del tiempo y de los festiverios compartidos con sus colegas de toda la vida, que no funcionan de manera hipócrita, sino alegre y generosa. Y creo que esa está siendo nuestra evolución colectiva, híbrida, plural, donde conviven mil formas de relacionarse. La cuadrilla cerrada y excluyente es una rémora en nuestro devenir como pueblo libre, ¡ya caerá! O, más bien ya sé pervertirá, actualizará, maximizará, putificará. Yo soy más de orgías.

ODIO LA CUADRILLA, ASÍ, EN BLOQUE. SI LAS AMISTADES SON LA FAMILIA ELEGIDA, LA CUADRILLA ES JUSTO LO CONTRARIO: TE HAN TOCADO LOS COLEGAS QUE TE HAN TOCADO, ES INDISOLUBLE.

¿Qué piensas del poliamor?

Yo soy más de orgías. Y de que pactes la fórmula de relación que pactes, seas leal.

Dices en Sexual Herria que “las vaskas no le ponemos a Espanya”. Pero al mismo tiempo muchas hemos sentido que para muchos hombres es un reto ligarse a una vasca porque es “difícil”.

¿De verdá os ha pasado? Detesto los cortejos, son muy puritanos y patriarcales. No hay que convencer a nadie para follar, ni necesitamos que nos convezcan. Qué es lo peor que te puede pasar si le propones a alguien follar, ¿qué te digan que no? Nosotras decimos sí es sí, no es no. Chicas, tomad la iniciativa sexual, decidid con quién queréis follar y proponedlo, por todos los siglos que llevan diciéndonos que debemos ser elegidas. Y violadas.

¿Qué mitos eróticos hay en Euskadi? ¿Es Otegi un mito erótico? (jajajaja)

¡A quién no le pone Arnaldo Otegi! Es tan decidido como empático, tan justiciero como honesto, tan comprometido como comunitario. Y además tiene muy buena planta. Emma Goldman dijo sobre su compañera anarquista Louise Michel: representa un tipo nuevo de mujer que es sin embargo antigua como la raza humana. Yo digo lo mismo sobre Arnaldo Otegi. 

A mediados de los noventa tuvimos en un colegio público de Gasteiz clases de sexualidad. Conversábamos con una mujer muy interesante (¡Qué pena no acordarnos de cómo se llamaba!*) sobre sexo. A muchas aquellas conversaciones nos marcaron profundamente. ¿Qué piensas sobre la sexualidad de la gente joven? ¿Sigue siendo tan mediocre? (Se educan con porno, como dice el nuevo anuncio del salón erótico). ¿Ya no necesitan estas conversaciones sobre sexualidad o la sociedad es más conservadora que hace unos años y por eso no se llevan a cabo?

¡Mirad la que está montando la derecha sexófoba navarra con Eskolae! La educación sexual positiva será imprescindible siempre, somos seres sexuales y comunitarios desde que nacemos hasta que morimos. La traumática restricción del sexo solo para la reproducción es tan patriarcal como anti-humana, anti-mamífera, anti-animal. Eso sí, fachas católicos de los cojones, ¿hay que impedir que las niñas y los niños reciban educación sexual? Claro, hay que violarlos como habéis hecho y permitido que se haga. Y como seguís impidiendo que se reconozca y que se repare.

¿De dónde viene el mito falso de que Euskadi es un matriarcado? ¿Hace daño este mito al movimiento feminista en Euskadi?

Las feministas vascas ya desmontamos en los 80 la idea de que el nuestro es un pueblo inalterablemente matriarcal, para empezar porque un pueblo, como todo aquello que esta vivo, jamás permanece congelado en el tiempo. Y vaya que si nos patriarcalizaron, cristianizaron y colonizaron desde Francia y desde España. El feminismo es una despatriarcalización diferente en cada rincón del mundo porque la dominación, siempre autoritaria, siempre imperialista, usurpadora de recursos, explotadora de la gente y de la tierra, aniquiladora de culturas, de lenguas, de saberes, opera de manera localizada. Señala al azar cualquier punto de la Tierra y encontrarás a mujeres luchando contra las mil injusticias que asolan la libertad y la vida de aquel lugar. Y te contarán su propia historia, siempre fascinante. No es una proyección ilusiora: lo he comprobado en mi trabajo como periodista y desde mi curiosidad feminista.

SEÑALA AL AZAR CUALQUIER PUNTO DE LA TIERRA Y ENCONTRARÁS A MUJERES LUCHANDO CONTRA LAS MIL INJUSTICIAS QUE ASOLAN LA LIBERTAD Y LA VIDA DE AQUEL LUGAR. Y TE CONTARÁN SU PROPIA HISTORIA, SIEMPRE FASCINANTE.

¿Cómo se lleva la homosexualidad en los caseríos?

 Jajajaja, es muy interesante que me preguntéis esto. Si en otra vida soy una bollera baserritarra, os contesto. De cualquier manera, la posibilidad se abre camino por todas partes porque no hay encrucijada humana que no exista y que no avance. Voy a citar al maravilloso agitador folclórico maricón asturiano Rodrigo Cuevas:»Hay mucho que hacer todavía en cuanto a autoaceptarse, reivindicarse y empoderarse. Hay que ser la marica o la trans en el pueblo, y no pasa nada. Muchas veces nos escapamos a Madrid para ser nosotros mismos, pero eso no es ser tú mismo; te vas a un sitio donde eres anónimo y no te enfrentas a un juicio ni estás ayudando a que las mentes crezcan. Además, en el mundo rural la gente es mucho más abierta de lo que pensamos; yo nunca tuve ningún problema de homofobia en el pueblo.” Eso sí, yo me sexilié a Barcelona, pero no para ser bollera, yo ya follaba por las calles de Iruñea con una novia alocada que tenía con 23 años, sino para ser puta, para encontrar mi akelarre. Y lo encontré.

¿Cómo se relaciona la precariedad con la prostitución?

Voy a contestar con las palabras de una trabajadora del sexo y activista feminista, mi gran amiga Paula Ezkerra: estoy entre ser una pobre puteada o una puta pobre.

¿Nos puedes recomendar lecturas?

El Lecturas mismo, aunque yo soy más del Hola. Con esos casoplones horribles de pijas rematadas a las que no conocen ni en su casa a la hora de comer y que siempre aseguran haberlos decorado ellas mismas. ¡Son tan Do It Yourself! Y hablando de lecturas mundanas, he aprendido y disfrutado mucho de los libros escritos por putas sobre sus vidas: Nell Kimball, Griselidis Real, Carla Corso, Lydia Lunch, Virginie Despentes…

*Nos dicen, después de leer la entrevista, que la mujer que nos daba clases de sexualidad se llamaba Milagros. <3

AINHOA Y ALBA PÉREZ

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